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Noticias - Tecnología

Cuando uno piensa en avances tecnológicos, normalmente uno se imagina nuevas formas de energía o tecnologías futuristas. Algunas veces, no es necesario desarrollar nuevas tecnologías, sino aplicar las ya conocidas a nuevos campos. Ésta es una de esas veces.

Todos hemos escuchado hablar de las computadoras cuánticas. Sabemos que su capacidad de procesamiento es monstruosa. Sin embargo, para llegar a cualidades “cuánticas”, los diversos materiales que las componen deben llegar a valores de temperatura cercanos al cero absoluto. Como pueden imaginarse, su construcción es compleja. Hoy, el panorama es alentador debido a una nueva técnica usando una conocida tecnología.

Los procesadores cuánticos de la empresa D Wave requieren estar en un refrigerador,
aislados de frecuencias electromagnéticas y en vacío.

 

El profesor Winfried Hesinger y su equipo de la universidad de Sussex, lograron bajar la temperatura de átomos individuales hasta -273.15°C o lo que es lo mismo, el cero absoluto, mismo que todos conocimos gracias a los caballeros del zodiaco.

¿Cómo lo lograron? ¿Acaso llegaron al séptimo sentido? Pues no, en lugar de usar cosmos, usaron microondas. Sí, esas mismas ondas con las que calientas la comida de ayer.

Antes, para enfriar los iones se usaban lásers, mismos que según los científicos malignos, son caros y es complicado fabricar. Pero usando ondas de microondas se logra el mismo efecto, más barato y más sencillo.

Winfried y el Dr. Seb sólamente querían hacer palomitas

Las ondas de microondas es una tecnología bien conocida y de amplio uso, no solo se usa para calentar comida sino también en tu celular. Esta nueva aplicación permitiría simplificar la construcción de diversos dispositivos cuánticos, no solo computadoras. Por ejemplo, poderosos sensores cuánticos construidos con esta tecnología, nos podrían ayudar a descifrar los misterios del universo. Los relojes cuánticos serían más comunes y fáciles de fabricar, haciendo las comunicaciones y geo localización  más exactos.

En fin, este avance usando una vieja técnica puede acelerar la evolución en “qbits” de los actuales computadores cuánticos y reducir tiempos en la Ley de Rose, el símil cuántico de la ley de Moore.

Habrá que esperar y ver la aplicación que se le da al logro del profe Hesinger y compañía.

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